La fabricación global parece sencilla. Una marca tiene una idea. Lo hace una fábrica. El producto se vende. En la vida real, rara vez todo es tan sencillo.
Aunque la tecnología ha mejorado, muchas marcas y fábricas todavía no se entienden entre sí. Estos malentendidos provocan retrasos, malos productos y pérdida de dinero. Algunas empresas pierden alrededor del 10% de sus beneficios anuales sólo por estos problemas.
Diferentes tipos de fábricas (y por qué son importantes)
Muchas marcas mezclan diferentes tipos de fábricas. Eso causa problemas desde el principio.
OEM (fabricante de equipos originales)
La marca es propietaria del diseño. La fábrica lo construye. Si el diseño tiene problemas, la marca debe solucionarlo. Los problemas comienzan cuando la marca espera que la fábrica rediseñe el producto de forma gratuita.
ODM (fabricante de diseño original)
La fábrica diseña el producto. La marca añade pequeños cambios como color o logo. Debido a que la fábrica es propietaria del diseño, puede vender productos similares a otras marcas. Entonces la marca podrá competir principalmente a través del marketing.
Fabricación por contrato (CM)
La marca es dueña de todo. La fábrica proporciona principalmente trabajadores y equipos para producirlo. Cada modelo tiene diferentes costos, tamaños de pedido y plazos. Si una marca confunde estos modelos, las expectativas se vuelven irreales.
La trampa del prototipo
Un prototipo es un producto de prueba. Demuestra que algo puede funcionar. Pero hay una gran diferencia entre 'funciona una vez' y 'funciona 10.000 veces'.
Los prototipos suelen estar hechos a mano o impresos en 3D. La producción en masa utiliza máquinas grandes, como máquinas de moldeo por inyección. Estas máquinas se comportan de manera diferente. Los materiales se encogen. Las piezas se doblan. Las máquinas tienen límites.
Existe una etapa arriesgada entre el prototipo y la producción total. Muchos productos nuevos tienen dificultades en esta etapa.
Las fábricas a menudo necesitan ajustar el diseño para que sea más fácil de producir. Esto se llama Diseño para Manufactura (DFM). Estos cambios ayudan al producto a sobrevivir a la producción real.
Pequeñas diferencias se suman
En la producción en masa nada es perfectamente idéntico. Cada parte tiene una pequeña diferencia permitida. Esto se llama tolerancia. Por ejemplo, una pieza puede tener 10 mm más o menos 0,2 mm.
Si varias piezas están ligeramente desviadas en la misma dirección, es posible que el producto final no encaje correctamente. Esta es la acumulación de tolerancia.
Algunas marcas piden medidas perfectas sin permitir diferencia. Las máquinas no pueden lograr eso. Cuando las expectativas ignoran los límites físicos, la producción se vuelve lenta y costosa.
El problema del paquete tecnológico
Un paquete tecnológico es el libro de instrucciones para fabricar un producto. Debe incluir:
Materiales
Medidas
Detalles de montaje
Tolerancias
Historial de versiones
Muchas marcas envían dibujos sencillos con notas breves y esperan que la fábrica entienda todo.
Si las instrucciones no son claras, la fábrica normalmente elegirá el método más rápido o más económico. El producto puede técnicamente seguir las instrucciones, pero aun así decepcionar a la marca.
Los detalles claros evitan discusiones posteriores.
Problemas de dinero: MOQ y costos ocultos
MOQ significa cantidad mínima de pedido. Es el pedido más pequeño que acepta una fábrica.
Las marcas suelen intentar reducir los MOQ. Desde el punto de vista de la fábrica, los MOQ ayudan a cubrir los costos de instalación. Los moldes personalizados por sí solos pueden costar entre 5.000 y 50.000 dólares. Las máquinas deben estar preparadas. Los trabajadores deben estar programados.
Si el pedido es demasiado pequeño, la fábrica puede aumentar el precio por unidad.
También hay 'costos de entrega'. Estos son costos adicionales después del precio de fábrica:
Envío
Derechos de importación
Tasas portuarias
Seguro
Entrega nacional
Estos pueden agregar entre un 30% y un 50% al precio original de fábrica. Si una marca se olvida de planificar esto, las ganancias pueden desaparecer rápidamente.
El tiempo es más complicado de lo que parece
Las marcas suelen pensar que el tiempo de entrega significa cuánto tiempo trabaja la fábrica en su producto.
En realidad, la mayor parte del tiempo, los productos hacen cola.
La producción real puede tardar sólo entre el 5% y el 10% del tiempo total de entrega. El resto está esperando materiales o tiempo de máquina.
Las vacaciones de temporada también pueden provocar retrasos. Durante el Año Nuevo Lunar, muchas fábricas cierran durante semanas. La producción se desacelera antes y después de las vacaciones. Las marcas que planifican demasiado tarde pueden enfrentarse a meses sin inventario.
Desacuerdos de calidad
Las fábricas y las marcas suelen ver la calidad de forma diferente.
Muchas fábricas utilizan AQL (límite de calidad aceptable). Es un método en el que los inspectores controlan una muestra en lugar de cada producto.
Por ejemplo, en una muestra de 200 piezas, se pueden aceptar hasta 10 defectos importantes según las normas comunes.
Una marca puede encontrar algunos artículos defectuosos y creer erróneamente que todo el envío es defectuoso. La fábrica puede decir que el envío cumple con las reglas acordadas. Sin un acuerdo claro antes de la producción, es probable que haya conflictos.
Problemas internos de la marca
A veces el problema está dentro de la marca.
Los equipos de marketing prometen funciones. Los ingenieros luchan por hacerlos dentro del presupuesto. La fábrica recibe mensajes contradictorios.
Los detalles legales también importan. Si una marca paga por un molde, puede asumir que es de su propiedad. Sin un acuerdo claro de propiedad de las herramientas, la fábrica puede negarse a entregarlas más adelante.
Los contratos claros protegen a ambas partes.
El panorama más amplio
Las fábricas trabajan bajo límites físicos, financieros y de tiempo. Las marcas también enfrentan la presión de los mercados y los clientes.
Cuando las marcas tratan a las fábricas como socios a largo plazo y comprenden cómo funciona la producción en masa, los problemas disminuyen.
Diseños claros. Medidas realistas. Paquetes tecnológicos detallados. Planificación de costes honesta. Programación anticipada.
La fabricación es un sistema. Cuando ambas partes comprenden las reglas de la física, la estadística y el dinero, el sistema funciona mucho mejor.